lunes, 4 de febrero de 2013

PSICOLOGÍA MÉDICA: ESCUELAS PSICOLÓGICAS.



Caracas (Venezuela), 4 de febrero, 2012

Fuente Web: Psicología Médica Universidad Nacional Experimental "Rómulo Gallegos" (UNERG), núcleo Calabozo, estado Guárico.

ESCUELAS PSICOLÓGICAS 

PSICOLOGÍA COGNITIVA.

La ciencia cognitiva consiste en un esfuerzo interdisciplinario por crear una teoría de los sistemas de procesamiento o de lo cognitivo en el más amplio sentido, donde participan teóricos e investigadores de campos tan diversos como la antropología, la lingüística, la psicología, la inteligencia artificial, las neurociencias y la filosofía.
El objetivo de la psicología cognitiva es estudiar los procesos cognitivos, es decir, cómo y mediante qué mecanismos cognitivos, tanto los hombres como los animales, procesan la información que les llega del medio ambiente. La función de los procesos cognitivos es percibir la información, interpretarla, adaptarla a los esquemas que ya tenemos y proponer respuestas. La psicología cognitiva enfatiza que la actividad cognitiva humana debe ser descrita en función de símbolos, esquemas, imágenes, ideas y otras formas de representación mental.
Entonces, la psicología cognitiva puede definirse como la rama de la psicología que intenta proporcionar una explicación científica de cómo el cerebro lleva a cabo funciones mentales complejas. En este sentido, la psicología cognitiva estudia los problemas relacionados con estructuras y procesos mentales, por ejemplo: la atención (cómo se capta y selecciona la información); la percepción (cómo los datos sensoriales se transforman en experiencias perceptivas); la memoria (cómo se almacena y se recupera la información); el pensamiento (cómo se produce el razonamiento para procesar la información); el lenguaje (cómo se logra comprender la información a partir de la organización lingüística); el aprendizaje (cómo se adquieren conceptos, competencias y habilidades cognitivas).
A partir del surgimiento de la psicología cognitiva, ésta corriente psicológica ha recibido contribuciones desde diferentes modos de abordaje del estudio de los procesos cognitivos. Entre éstas contribuciones se incluyen las siguientes perspectivas:
1.- Escuela de la Gestalt: enfatiza que toda producción de conducta, todo proceso psicológico implicado, es una totalidad organizada y con significado, ya que lleva consigo una cualidad estructural que no puede reducirse a las partes que la componen. Este propósito de estudiar la experiencia consciente como totalidad organizada y significativa, se constituye en objeto de sus estudios sistemáticos.
2.- Enfoque Sociocultural: establece que los procesos psicológicos emergen de la actividad práctica culturalmente mediada, desarrollada históricamente. En otras palabras, la persona en cuanto a su aspecto psicológico, es moldeada por su entorno sociocultural.
3.- Cognitivismo: plantea que se puede explicar cómo funciona la mente, mediante el desarrollo de diferentes modelos de “arquitecturas” funcionales del sistema cognitivo humano. Estos modelos pretenden dar cuenta de cómo es que se realiza el procesamiento de la información, desde que ingresa al sistema cognitivo, hasta que finalmente es utilizado para realizar una conducta en un contexto.
4.- Constructivismo: postula que en su realidad externa, asumiendo que el sujeto es activo agente de su propia construcción de la realida inteligencia se construye a partir de la interacción del sujeto con  su medio ambiente.. Supone una construcción que se realiza a través de un proceso mental que conlleva a la adquisición de un conocimiento nuevo; está centrado en la persona, en sus experiencias previas de las que realiza nuevas construcciones mentales.
 
A continuación veremos en detalle cada una de éstas perspectivas:

1.- Escuela de la Gestalt.
A comienzos del siglo XX, los psicólogos alemanes Max Wertheimer (1880-1943), Kurt Koffka (1886-1941) y Wolfgang Kohler (1887-1967) no estuvieron de acuerdo con la propuesta de que todo aprendizaje consistía en una simple conexión de estímulos y respuestas, como se postulaba desde el conductismo. En cambio, insistían en que la experiencia siempre está estructurada, en que respondemos no sólo a detalles aislados, sino a un complejo patrón de estímulos que se perciben, no en partes inconexas sino según determinadas leyes, como conjuntos organizados. En su laboratorio de Frankfurt, Wertheimer investigó la percepción del movimiento y estableció la tesis de que éste se percibe como un todo que no puede reducirse a elementos sensoriales del nivel inferior. Por su lado, Koffka analizó las ilusiones visuales y los movimientos aparentes y estudió, junto con Wertheimer, los fenómenos provocados por las combinaciones figura-fondo. Kohler se dedicó al estudio de la conducta animal, descubriendo que, en ésta, las respuestas no aparecen frente a estímulos aislados, sino en función de relaciones percibidas entre tales estímulos. Estos psicólogos se mostraron de acuerdo en que la percepción de un todo es algo más que la suma de sus partes. Las partes, así como las relaciones entre ellas, son, en gran medida, el resultado de una configuración del conjunto de lo percibido. Para la escuela de la Gestalt, la percepción debe estudiarse, no analizando unidades aisladas como las sensaciones simples, sino tomando en cuenta configuraciones globales (en alemán “Gestalten”) de los procesos mentales. Por ejemplo, la mente no percibe la música como una suma de notas individuales de varios instrumentos y voces, sino según las leyes de organización que hacen que el individuo perciba una unidad simple y organizada de principio a fin. La psicología de la Gestalt aporta el concepto de aprendizaje por “insight” (discernimiento repentino, comprensión súbita) que plantea que existe un momento fructífero en el proceso de aprendizaje que permite captar un nuevo significado de los factores involucrados en la situación. Es en el sujeto en quien se produce una reestructuración de percepciones e ideas. Es mediante la reestructuración de todo el contexto que se cambia la percepción original y se produce una solución apropiada. La psicología gestaltista considera a la realidad como psicofísica; por eso utilizó el concepto de “campo”. Los gestaltistas plantean que el mundo de la experiencia no es el mismo que el mundo físico, y para recalcar tal distinción, por un lado se refieren al campo psicofísico (para representar la visión que el perceptor tiene de la realidad) y por otro lado a la situación física (para referirse al mundo físico). El “campo psicofísico” es siempre la experiencia actual, donde se producen los cambios en la experiencia perceptiva. Construir una “teoría de campo” significó detectar las reglas precisas que regulaban las interacciones entre las partes que constituyen la totalidad de una experiencia, por ejemplo, “leyes y principios” tales como: figura-fondo, buena forma, proximidad, cierre, semejanza, etcétera. La escuela gestaltista a partir de sus desarrollos teóricos y su modo de investigación, constituyó un pilar importante para la psicología científica y a partir de ella se realizaron importantes aportes a los estudios de la personalidad, la motivación, la psicología social, con producciones como las de K. Lewin, S. Asch, y F. Allport, entre otros investigadores.

2.- Enfoque Sociocultural.
El precursor de este enfoque es el psicólogo ruso Lev Semenovich Vygotsky (1896-1934), quien define a la conciencia como el autentico objeto de la psicología por su propiedad más elemental de la materia más altamente organizada (el cerebro). La conciencia se enriquece y desarrolla porque el soporte físico del cerebro (sobre todo el sistema de las neuronas) cuenta con una gran posibilidad de modificación. Esto permite que con la experiencia, sobre todo socio-histórica, se formen diferentes sistemas al establecerse nuevas conexiones entre las distintas zonas del cerebro. Esta teoría enfatiza en la actividad y la interacción social como mediadores del desarrollo, y la comprensión del desarrollo cognitivo como un proceso de adquisición de la cultura. Según Vygotsky, el desarrollo humano no puede ser comprendido sin considerar la forma en que los cambios históricos y sociales afectan el comportamiento. Vigotsky vio en los métodos y principios del materialismo dialéctico la clave para la solución de los problemas que afectaban a la psicología. La idea era estudiar los fenómenos como procesos en constante movimiento y cambio. De este modo, la tarea del científico era la de reconstruir ese proceso, dando cuenta de su origen, el desarrollo de la conducta y de la conciencia. Vygotsky establece que hay dos tipos de funciones mentales: las inferiores y las superiores. Las funciones mentales inferiores son aquellas con las que nacemos, son las funciones naturales y están determinadas genéticamente. El comportamiento derivado de las funciones mentales inferiores es limitado; está condicionado por lo que podemos hacer. Estas funciones nos limitan en nuestro comportamiento a una reacción o respuesta al ambiente. Las funciones mentales superiores se adquieren y se desarrollan a través de la interacción social. Puesto que el individuo se encuentra en una sociedad específica con una cultura concreta, las funciones mentales superiores están determinadas por la forma de ser de esa sociedad. Las funciones mentales superiores son mediadas culturalmente. Para Vygotsky, a mayor interacción social, mayor será el conocimiento, mayores las posibilidades de actuar, más robustas serán las funciones mentales. En otras palabras, Vygotsky considera que el desarrollo humano es un proceso de desarrollo cultural, siendo la actividad del hombre el motor del proceso de desarrollo humano. El concepto de actividad adquiere de este modo un papel especialmente relevante en su teoría. Para él, el proceso de formación de las funciones psicológicas superiores se dará a través de la actividad práctica e instrumental, pero no individual, sino en la interacción o cooperación social. La instrumentalización del pensamiento superior mediante signos, específicamente los verbales, clarifica la relación entre el lenguaje y el pensamiento. La atención, la memoria, la formulación de conceptos, son primero un fenómeno social y después, progresivamente, se transforman en una propiedad del individuo. Cada función mental superior, primero es social (interpsicológica) y después es individual (intrapsicológica). Al paso de las habilidades interpsicológicas a intrapsicológicas se le llama "interiorización". El desarrollo del individuo llega a su plenitud en la medida en que se apropia, hace suyo, interioriza las habilidades interpsicológicas. En un primer momento, dependen de los otros, en un segundo momento, a través de la interiorización, el individuo adquiere la posibilidad de actuar por sí mismo y de asumir la responsabilidad de su actuar. Vygotsky propone que el sujeto humano actúa sobre la realidad para adaptarse a ella transformándola y transformándose a sí mismo a través de unos instrumentos psicológicos que denomina "mediadores". Este fenómeno, denominado mediación instrumental, es llevado a cabo a través de "herramientas" (mediadores simples, como los recursos materiales) y de "signos" (mediadores más sofisticados, siendo el lenguaje el signo principal). También establece que la actividad es un conjunto de acciones culturalmente determinadas y contextualizadas que se lleva a cabo en cooperación con otros y la actividad del sujeto en desarrollo es una actividad mediada socialmente.
Otro de los estudiosos destacados en ésta corriente es Jerome Bruner (1915- ) uno de los fundadores del primer Centro de Psicología Cognitiva en Harvard, quien en su libro “Actos de significado” (1990), expresa que la psicología cognitiva debe volver a la cuestión de cómo puede construirse una ciencia de lo mental en torno al concepto de “significado” y los procesos mediante los cuales se crean y negocian los significados dentro de una comunidad. Centrados en el estudio de la posibilidad humana de “narrar" el mundo de experiencias personal y compartido, destacan la posibilidad humana de hacer uso de instrumentos culturales como mediadores de la acción individual.

3.- Cognitivismo.
Las denominadas “Ciencias y Tecnologías del Conocimiento”, constituyen un conjunto de disciplinas interrelacionadas, donde cada una aporta su interés y preocupación acerca del fenómeno del “conocer”: las Neurociencias, la Lingüística, la Epistemología, la Psicología Cognitiva, la Filosofía y la Inteligencia Artificial. A partir de la década de 1950 la psicología presenta una transformación importante, que algunos autores la han denominado "la revolución cognitiva". Muchos científicos y filósofos procuraron definir el alcance y la naturaleza de la expresión “Ciencias Cognitivas” y su vinculación con la psicología cognitiva (H. Gardner 1988; F. Varela 1990; D. Norman 1980; J. Bruner 1983; entre otros). En la psicología cognitiva se reivindica el papel de los procesos psíquicos internos como componente fundamental y característico de la racionalidad humana que ya había sido advertido por los filósofos griegos. Bajo ésta perspectiva el objetivo fundamental de la psicología es el estudio científico de los procesos cognitivos inobservables y el determinar la relación entre ellos y la conducta observable. El proyecto de ésta nueva psicología, expresado globalmente, consistió en desarrollar una ciencia objetiva del estudio de lo mental, entendiendo lo mental en razón de su organización funcional interna y de los procesos que allí se llevan a cabo. Esta organización mental interna direcciona tanto las entradas como las salidas del sistema mental. Entre el “input” o ingreso a la organización interna y el “output” o producción de salida del sistema, el psicólogo cognitivo estudiará las operaciones que se llevan a cabo sobre sistemas "representacionales", o sea, al interior de la “arquitectura funcional mental”.

Las metas del plan cognitivista son:

Investigar cómo funciona la mente.
• Plasmar teorías explicativas acerca de la eficacia de lo mental en la producción de las conductas, es decir, cómo lo mental determina las conductas.
Para lograr las metas mencionadas los cognitivistas establecen algunas características de estudio:
a) Las actividades cognitivas humanas se conciben en términos de “representaciones mentales”; éstas son entidades simbólicas y reglas para aplicarlas en la realización de actividades cognitivas. El sistema mental funciona basado en representaciones internas de conocimientos, entidades simbólicas que pueden recibir diferentes nombres: planes, esquemas, modelos, conceptos, guiones, proposiciones, etcétera.
b) El nivel de análisis de lo cognitivo se considera totalmente diferenciado y separado del nivel biológico-neurológico y del nivel social-cultural. Es un nivel de análisis propio.
c) El ordenador digital/computadora electrónica se constituye en un modelo viable para explicar el funcionamiento de la mente humana. Se trata de una de las tantas metáforas utilizadas dentro de la disciplina psicológica a fin de apoyarse en ella y hacer más plausibles las explicaciones.
d) En el desarrollo de las primeras explicaciones se resta énfasis a los procesos emocionales y a los contextuales que, si bien se comprende que afectan al fenómeno del conocer, para ese momento inicial de las investigaciones no se los incluye ya que complicarían los estudios científicos.
e) Se sostiene un compromiso muy fuerte con los estudios interdisciplinarios. Esto implica cooperación entre las disciplinas pero nunca una fusión total y también emergencia de nuevos campos disciplinares.
f) Interés en retomar la tradición filosófica occidental racionalista.
Entre los antecedentes del cognitivismo se puede mencionar el aporte de algunas influencias extradisciplinarias, tales como las que provienen de la Cibernética, la Teoría de la Comunicación, los estudios matemáticos relacionados con la computación, el desarrollo de los ordenadores, la psicolingüística de Chomsky, la teoría de la información, las relaciones entre la Neurología y la Lógica, los estudios sobre síndromes neuropsicológicos, entre otros.
Por ejemplo, en la Cibernética, el brillante matemático Norbert Wiener (décadas de 1930 y 1940, en el Instituto Tecnológico de Massachusetts) estudia y formula modelos matemáticos de un alto nivel de abstracción, que permiten explicar los cambios en los comportamientos de diferentes sistemas. En las teorías de la comunicación y de la información, Claude Shannon, un ingeniero en comunicaciones, publica en 1948 “Teoría Matemática de la Comunicación”. Allí establece una serie de leyes matemáticas que permitirán explicar y medir la transmisión de mensajes a través de “canales”. En la Psicolingüística, los aportes de Noam Chomsky, que comienzan en 1957 con su monografía “Estructuras sintácticas”, tuvieron un efecto revolucionario en el clima de la época. Chomsky afirma que nuestra capacidad psicolingüística se basa en sistemas representacionales abstractos, conocimiento de reglas que no se reducen a porciones de zonas cerebrales. Llega a concebir la mente como una serie de “órganos mentales” o “módulos independientes”, cada uno con sus tiempos de maduración y desarrollo y sus propias reglas para operar y funcionar.
En cuanto a la teoría de la computación, los antecedentes se ubican en la década de 1930, en los trabajos de Alan Turing, un matemático británico que propuso en 1936 la idea de una “máquina teórica” capaz de realizar cualquier cálculo concebido. Por su parte, el matemático John von Neumann se empeño en diseñar y participar en la construcción de éste primer ordenador digital con posibilidad de almacenar su propio programa, teniendo en cuenta los aportes de la cibernética y de la teoría de la información. El reto consistió en programar ordenadores, de tal manera que “pudiesen actuar inteligentemente”. A mediados de los años cincuenta, Herbert Simon y Allen Newell habían diseñado un programa que podía probar teoremas lógicos de una manera semejante a la humana. En septiembre de 1956, se realizó el simposio sobre “Teoría de la Información”, celebrado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y se publica el libro “Estructuras sintácticas” (1957) de Noam Chomsky.

En la década de 1960, éste movimiento de la teoría de la computación aplicado a la psicología cognitiva, ya había adquirido su identidad propia y en 1960 Jerome Bruner y George Miller fundan en Harvard el “Centro de Estudios Cognitivos” dedicado a indagar la naturaleza de los procesos de conocimiento; en el mismo año, Miller, Galanter y Príbram publican el libro “Planes y estructuras de la conducta”; en 1967 Ulric Neisser publica un libro titulado “Psicología Cognitiva”, dándole "nombre oficial” al movimiento, reuniendo bajo éste título a las investigaciones que venían desarrollándose desde la década anterior.
Como podemos inferir, en la década de 1960, el auge de la teoría y técnica de la cibernética con la posibilidad de programar máquinas que procesan información, abrió el camino para analizar el modo de procesar la información que tienen los seres humanos. La aparición de los computadores proporcionó a los psicólogos una metáfora útil para el estudio de los procesos psíquicos. Es así como el enfoque del procesamiento de la información se trazó un paralelismo entre el funcionamiento de los computadores y el cerebro de los seres humanos.
El computador recibe input (información del ambiente), procesa y almacena ésta información y después la usa para producir outputs programado y dirigido a un objetivo. Los seres humanos pueden también ser considerados de ésta manera. Reciben información a través de los sentidos, ésta es procesada y almacenada por el cerebro que la utiliza para realizar conductas dirigidas al logro de algún objetivo.
En general los psicólogos cognitivos creen que:
-existe una analogía entre el funcionamiento de la mente y el computador.
-el ser humano no es un ejecutor pasivo de respuestas, sino un procesador activo de la información que recibe del entorno.
-la psicología debe dirigirse al estudio de los procesos, estructuras y funciones mentales, ya que la mente da a nuestra conducta su sentido específicamente humano.
-el objeto de la psicología es identificar esos procesos y determinar el nexo que mantienen entre sí y con la conducta que puede observarse.
-la mente se halla constituida por estructuras cognitivas que se caracterizan por ser dinámicas y adaptativas. Su función consiste en captar la información del medio, integrarla con los conocimientos previos a fin de interpretarla y responder de manera inteligente.
Frente a la interpretación tradicional de la Psicología Cognitiva que supone un funcionamiento mental basado en una arquitectura simbólica secuencial y jerárquica, ha surgido en los últimos años un nuevo modo de entender la mente, el “Conexionismo”, también denominado “procesamiento en paralelo o distribuido”. En 1986, David Rumelhart (1942- ), James McClelland (1948- ) y el denominado "Grupo PDP" publican su obra "Procesamiento Distribuido en Paralelo”, convirtiéndose en un símbolo de ésta nueva posición, a la vez que producen una ruptura con la concepción computacional. Utilizando procedimientos matemáticos muy complejos, los conexionistas explican que la información entrante al sistema no se codifica sucesivamente, sino en múltiples entradas registradas simultáneamente. Una red es un conjunto de unidades de procesamiento (neuronas) muy simples y que interactúan entre sí mediante las conexiones que las asocian. Por ejemplo: una red para sabores, otra para colores, otra de aromas, etcétera. Este modelo propone una explicación al fenómeno de la adquisición de conocimientos basada en los procesos neuronales que tienen lugar en el cerebro. El proceso se realiza a través de un gran número de unidades, que se activarían según la información recibida, enviando señales inhibitorias o excitatorias entre las unidades conectadas de una red. Entre las unidades de entradas y las de salida, se suponen unidades ocultas, responsables del conocimiento interno. De los patrones de conexión entre múltiples redes emerge un estado que da cuenta del “conocimiento" que tiene el sistema. Dado que toda la actividad de la red no es otra cosa que cálculos o transformaciones de números, se puede afirmar que en realidad la red neural es un dispositivo para computar una función, un sistema capaz de transformar la información de entrada en información de salida. La función presente en la red y que realiza el cómputo, es básicamente el patrón o conjunto de pesos sinápticos de las unidades, en otras palabras, el modelo permite la descripción de los procesos cognitivos en términos de conexiones entre neuronas con la respectiva modificación de las fuerzas sinápticas.

4.- Constructivismo.
El enfoque constructivista es afín al enfoque cognitivista. En el constructivismo convergen diversas teorías que tienen en común el planteamiento de que las personas construyen sus ideas sobre su medio físico, social o cultural a partir de la interacción tanto entre las personas, como de la interacción de las personas con el mundo. La teoría de Jean Piaget (1896-1980) sobre el desarrollo de la inteligencia incorpora éste enfoque. La teoría de Piaget, llamada “Epistemología Genética” se refiere a la génesis, al origen de una función u operación mental que nos permite el conocimiento. Una función u operación es una construcción que el organismo ha de hacer, inevitablemente (empezando por la percepción) de “lo que ha sucedido” y del valor o utilidad de ese suceso. Un acto de significado sólo se entiende porque el organismo está en relación con su objeto construido. Para Piaget, el conocimiento no es un estado sino un proceso activo, en el cual tanto el sujeto que conoce, como el objeto a conocer, cambian en el proceso de interacción, en el proceso de conocimiento. La obra de Piaget se conceptualiza como constructivista dado que postula que la inteligencia se construye a partir de la interacción del sujeto con su realidad externa, asumiendo que el sujeto es activo agente de su propia construcción de la realidad. El proceso de asimilación-acomodación representa el sistema adaptativo dinámico del crecimiento cognitivo, por el que el sujeto se adapta a la realidad y la transforma y, a su vez, la realidad cambia y se presenta distinta a lo largo de su desarrollo. La teoría de Piaget se centra en el desarrollo cognitivo del individuo, así el sujeto en ella es la epistemología del conocimiento y no la individualidad del sujeto. Para Piaget, el desarrollo de la inteligencia consiste en un proceso de estabilización gradual (que se cumple en estadios o etapas y que va desde un estado de menor equilibrio hasta un estado de mayor equilibrio). Según Jean Piaget, los estadios o etapas del desarrollo intelectual son los siguientes:
• Estadio sensorio-motriz (0 a 2 años): la inteligencia es práctica y se relaciona con la resolución de problemas a nivel de la acción.
• Estadio pre-operatorio (2 a 7 años): la inteligencia ya es simbólica, pero sus operaciones aún carecen de estructura lógica.
• Estadio de las operaciones concretas (7 a 12 años): el pensamiento infantil es ya un pensamiento lógico, a condición de que se aplique a situaciones de experimentación y manipulación concretas.
• Estadio de las operaciones formales (de los 12 años en adelante, es decir, a partir de la adolescencia): aparece la lógica formal y la capacidad para trascender la realidad, manejando y verificando hipótesis de manera exhaustiva y sistemática.

En el enfoque constructivista también se incluye el autor David Ausubel (1918- ) con su teoría del “Aprendizaje Significativo” que consiste en que algo tiene significado para alguien cuando logra entenderlo y darle sentido. Para Ausubel, Novak y Hanesian (1986) el aprendizaje significativo ocurre cuando el sujeto consigue relacionar la nueva información con sus conocimientos previos y la relación se establece de una forma no arbitraria, sino pertinente y consistente, respondiendo a interrogantes, necesidades e intereses del individuo. Este percibe la utilidad de lo que aprende y actualiza sus esquemas de conocimiento pertinentes para la situación de que se trate. Esos esquemas no se limitan a asimilar la nueva información, sino que el aprendizaje significativo supone siempre su revisión, modificación y enriquecimiento, estableciendo nuevas conexiones y relaciones entre ellos.

Bibliografía

Colman, Benjamin (1991). Teorías y Sistemas Contemporáneos en Psicología. Nueva York: Editorial Martínez
Roca, S.A.
Colombo, María y Stasiejko, Halina (2008). Diferentes modos de abordar el estudio de los procesos cognitivos.
Buenos Aires: UBA Ediciones.
Fernández, Tomás; Sánchez, José; Aivar, Pilar; y Loredo, José. (2003). Representación y significado en
Psicología Cognitiva: una reflexión constructivista. Revista Estudios de Psicología, 24 (1), 5-32.
Hernández, Gerardo. (1997). Fundamentos del Desarrollo de la Tecnología Educativa. México: ILCE- OEA.
Marx, Melvin y Hillix, William (1992). Sistemas y Teorías Psicológicas Contemporáneas. México: Editorial
Paidos.
Ríos Cabrera, Pablo (2006). Psicología: La Aventura de Conocernos. Caracas: Editorial Texto.

P S I C O L O G Í A H U M A N I S T A 


El movimiento humanista no es exclusivo de la psicología; se ha manifestado en todos los aspectos del pensamiento humano y en todos los aspectos de la interacción humana: en sociología, en antropología, en ciencia política, en filosofía…( Martínez M.2010). Surge en la primera mitad del siglo XX, mediante el aporte de un conjunto de autores que enfocan la concepción del hombre desde una perspectiva filosófica; entre ellos podemos mencionar a William James en Norteamérica y a Binswanger y Medar Boss en Europa.
Durante las décadas de 1950 y 1960 la psicología humanista se gesta como un movimiento organizado sometido a influencias culturales y sociales.
La psicología humanista es denominada “tercera vía” o “tercera fuerza” por que surge como alternativa ante las dos corrientes psicológicas dominantes: CONDUCTISMO Y PSICOANALISIS.
La psicología humanista es el reflejo de la actitud sobre el conocimiento del ser humano, mediante el énfasis en el cómo los seres humanos viven sus vidas. Por lo tanto, el término humanismo se relaciona con las concepciones filosóficas que colocan al ser humano como centro de su interés. El humanismo filosófico resalta la dignidad del ser humano. Desde este punto de vista los conocimientos relevantes sobre el ser humano se obtendrán centrándose en los fenómenos puramente humanos tales como el amor, la creatividad ola angustia.

POSTULADOS DE LA PSICOLOGÍA HUMANISTA SOBRE EL HOMBRE:
1. Conciben a la persona como un todo integrado
2. Establecen que la conducta humana es intencional, siendo importante para la persona la búsqueda del sentido de su vida, tomando como motivación la libertad y la dignidad.
3. Exponen que el hombre es autónomo y que vive en un contexto interpersonal.
4. Plantean que el hombre tiende a la autorrealización.
5. Manifiestan que el modo como una persona vive su experiencia interior es fundamental para lograr comprenderle.
En resumen la psicología humanista:
- Se centra en el individuo en concreto, en la persona. Destaca que no se puede hacer una psicología para todos; es decir, en esta corriente psicológica no se busca formular leyes del comportamiento, por el contrario, se enfatiza en que se debe atender y ayudar a cada persona en particular.
- La función de la psicología humanista es ayudar a que el individuo desarrolle todos sus potenciales, que logre la autorrealización. La psicología humanista sostiene que el individuo tiene que aceptarse, actuar conforme a sus deseos, ya que el origen de los conflictos psicológicos surge cuando los hombres abandonan sus vocaciones por seguir los deseos ajenos. Es decir cuando no logran su autorrealización.

PRINCIPALES REPRESENTANTES DE LA PSICOLOGÍA HUMANISTA

1) CARL ROGERS: TERAPIA CENTRADA EN EL CLIENTE
Carl Rogers es uno de los autores más conocidos del movimiento humanista. Su método terapéutico, la Terapia Centrada en el Cliente o Terapia No Directiva, parte de la hipótesis central de que el individuo posee en si mismo medios para la autocomprensión y para el cambio del concepto de sí mismo, de las actitudes y del comportamiento autodirigido. El terapeuta debe proporcionar un clima de actitudes psicológicas favorables para que el paciente pueda explorar dichos medios. Dos rasgos principales de la terapia centrada en el cliente son las siguientes:
La confianza radical en la persona del cliente y el rechazo al papel directivo del terapeuta.
Para Rogers el ser humano nace con una “tendencia realizadora” que, si la infancia no la estropea, puede dar como resultado una persona plena: abierta a nuevas experiencias, reflexiva, espontanea y que valora a otros y a sí misma. La persona inadaptada tendría rasgos opuestos: cerrada, rígida y despreciativa de sí misma y de los demás.
Este autor insiste en la importancia que tienen las actitudes y cualidades del terapeuta para el buen resultado de la terapia. El principio general de la cualidad del terapeuta debe ser la actitud de escucha y de reflejo de lo que dice el cliente.
Los rasgos de la actitud del terapeuta deben ser:
- Consideración positiva y aceptación incondicional hacia el cliente.
- Empatía.
- Autenticidad y congruencia del terapeuta en sus manifestaciones hacia su cliente.
Rogers indica que el paciente experimenta un cambio cuando se siente comprendido y aceptado por el terapeuta, para lo cual, en el desarrollo de la terapia centrada en la persona, se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:
Se debe asumir que la relación terapéutica es una experiencia de crecimiento personal.
Se debe enfatizar en lo afectivo más que en lo intelectual.
Se debe asignar mayor importancia al presente que al pasado.

Para Rogers el concepto de sí mismo es central en su teoría. Enfatiza en el hecho de que la persona tiene en sí misma recursos para el autoconocimiento, para cambiar su autoconcepto y para dirigir por si misma su conducta. De allí que el terapeuta debe mostrar empatía con el cliente y una sincera preocupación por lo que le sucede, con la finalidad de que este le revele sus verdaderos sentimientos sin miedo a ser juzgado.
La Terapia Centrada en el Cliente de Rogers tiene aplicaciones en psicoterapia y psicología de la educación. Para los médicos es de mucho interés la aplicación de estas recomendaciones en la atención de sus pacientes ya que permite ayudar a establecer una adecuada relación médico-paciente y promover una alianza terapéutica fructífera.

2. ABRAHA M MASLOW: TEORÍA DE LA MOTIVACIÓN BASADA EN LA JERAQUÍA DE LAS NECESIDADES HUMANAS.
 án Maslow es el de la Autorrealización, definida como la culminación de la tendencia al crecimi
El concepto central en la teoría de Abrahento. Esta tendencia al crecimiento es entendida como la obtención de la satisfacción de necesidades progresivamente superiores. Maslow plantea que el hombre está sano cuando se autorrealiza creativamente. Propone una teoría de la motivación con determinanantes múltiples jerárquicamente organizados en los siguientes niveles:
1. NECESIDADES FISIOLÓGICAS: como el hambre, la sed, la respiración, la regulación de la temperatura corporal y todo lo que conlleva a la supervivencia del organismo.
2. NECESIDADES DE SEGURIDAD: como la protección integridad física, de la salud, la familia, lo jurídico, etc.
3. NECESIDADES DE PERTENENCIA Y AFECTO
: como pertenecer a algún grupo (familia, amigos, laboral, cultural, deportivo, etc.) y el amor, aprecio, simpatía y apego que se genera recíprocamente a partir de dichos vínculos. Según Maslow, la frustración en este nivel es la causa principal de los problemas humanos de ajuste.
4. NECESIDADES DE ESTIMA: como autoestima y estima de los demás. Incluye sentirse competente, reconocido por logros propios, sentirse adecuado.
5. NECESIDADES DE AUTORREALIZACIÓN: corresponde al logro del desarrollo personal.

Esta teoría es conocida también como la “PIRÁMIDE DE MASLOW” por la forma que utilizó el autor para su presentación y explicación, donde la base de la pirámide está formada por las necesidades fisiológicas y el vértice por la autorrealización.
Para Maslow las necesidades situadas en estratos inferiores o niveles más bajos de la pirámide están relacionadas con la supervivencia del individuo, son las primeras que aparecen y las que poseen más fuerza, ya que, si no se satisfacen, el organismo puede morir. Esta jerarquía impone que para satisfacer una necesidad de un nivel superior, primero se debe satisfacer una necesidad inferior previa. Finalmente, a medida que ascendemos en la pirámide, nuestras necesidades cambian de objetivo y pasan de ser necesidades de falta o privación, a ser necesidades de crecimiento o autorrealización. En otras palabras, estas necesidades se cumplen en orden ascendentes y del cumplimiento de las mismas dependerá la autorrealización de los individuos.
Maslow define una concepción multimotivada de la conducta con importancia de unos niveles sobre otros en función de la personalidad de cada quien.
La Pirámide de Maslow tiene aplicaciones en Psicología industrial, en Psicología de la Educación y en psicoterapia.

OTROS REPRESENTANTES DE LA PSICOLOGÍA HUMANISTA.
Rollo May: La Terapia Existencial
Godon Allport: La Teoría de la Autonomía Funcional
Ludwig Binswanger: El Análisis Existencial
Frederick (Fritz) Perls: La Psicoterapia Gestaltica
Victor Emil Frank: La Logoterapia
Eric Berne: Análisis Transaccional
Jacob Levy Moreno: El Psicodrama


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada