Juan José Peralta
Después de los alborotos del 19 de abril de 1810 que terminaron con la expulsión del derrocado capitán general Vicente Emparan, primer golpe de Estado con el cual nació la República, se constituyó la Junta Suprema de Caracas, institución que asumió el gobierno de la naciente república.
La decisión de mayor trascendencia política de la Junta Suprema fue llamar a elecciones y reunir un congreso unicameral para dar legitimidad constitucional al régimen de facto y decidir cuál era la forma de gobierno más conveniente mientras durara el cautiverio del rey Fernando VII en manos de Napoleón. Recordemos que Emparan era el representante de Bonaparte.
Las elecciones fueron convocadas en junio y se hicieron en octubre, culminadas en noviembre de 1810. El reglamento electoral aprobado daba derecho al voto a los hombres libres, mayores de veinticinco años y propietarios de bienes raíces. Los carentes de bienes de fortuna, las mujeres y los esclavos no votaban.
Ese reglamento también establecía elecciones en segundo grado: los votantes nombraban a los electores de la parroquia y éstos, reunidos en asamblea electoral en la capital de la provincia, designaban los representantes al Congreso. Por cada 20 mil habitantes se escogía un diputado.
Elegidos los diputados, el primer congreso –el más antiguo de América Latina y el segundo de toda América– se instaló el 2 de marzo de 1811 en la casa del conde de San Javier, en Caracas, nueva institución que de inmediato sustituyó a la Junta Suprema.
Lo presidió Felipe Fermín Paúl y a la instalación concurrieron 30 de los 43 electos, entre quienes se encontraban Francisco de Miranda, Fernando del Toro, Juan Germán Roscio, Ignacio Fernández Peña, Martín Tovar Ponte y Francisco Javier Ustáriz.
El pretexto de lealtad al rey de España fue transformado y los 43 diputados, con uno en contra, el 5 de julio optaron por declarar la Independencia absoluta de la Corona de España con el nombre de Confederación Americana de Venezuela. Se aprobó la inmediata organización provisional del gobierno de Venezuela y para el Ejecutivo se designó un triunvirato integrado por Cristóbal Mendoza, Juan de Escalona y Baltazar Padrón, quienes se alternaban en la presidencia.